viernes, octubre 26, 2007

El NOMBRE DE UNA- EL NOMBRE PROPIO 4

El presente, el presente, el presente


Nací con la vergüenza incrustada en mi nombre.
Mi papi que pone los nombres haciendo la fila del registro civil; estaba ahí con un amigo que le decía: “oye conchetumare cómo le vai a poner ese nombre a la cabra chica, si ese nombre es nombre de maraca”, avergonzado y celoso del placer de mi cuerpo me señaló con otro nombre, más decente, menos libidinoso, un embudo con el hoyo chico por donde habría de pasar el placer de la mujercita…

tu rostro no sostiene el placer de mi cuerpo /
papi…
mi nombre
ya no es el tuyo…


Me paré en dos patas, con ese vestido ridículo de día domingo, hablé fuerte, golpié la mesa con mi mano de siete centímetros, les dejé clarito que no me llamaran de ese modo y porfiada cambié mi nombre todas las semanas. Hicieron como que me respetaban. Apenas pude arribar a la letra del fonema, mis propios nombres buscaban ubicaciones posibles, filiaciones inventadas, y también hice un nombre para mi sola, porque aborrezco a la familia… el incesto de su endogamia, ese tate’ quieta!: incómoda en los límites de sus nombres…. (en la familia se transmite el credo de los patrones)



(Ese nombre… la silueta de un elegante aroma gestual)
Había un nombre que yo quería. A veces me lo puse…
Insiste ese nombre.
¿Porqué a mi no me habían llamado de esa manera?, un nombre que sonaba tan bonito, distante, etéreo, ese nombre de viento y materia.

Ese nombre que me gusta
Ese nombre con el que tropecé en una rubia filiación…
es el nombre en que me vengo precipitando hace un tiempo
me acabo de caer de hocico en él
en la voz de ella.

Ese nombre que me gusta
Denuncia mi vergüenza
Un silencioso intento
Por abandonar mi nombre

La vergüenza
esa sombra propia
la sombra de este nombre que me gusta.


Me interno con las que tienen el nombre que me gusta. Me encuentro con ellas.


Bajé al subterráneo con la otra que tiene ese nombre, la que lleva ese nombre. Hay una voz: morena, alta, sin maquillaje. Pómulos firmes, profunda, grande, generosa… mucho por donde meterse. Chaleca de lana, pantalones a medio culo, bototos de hace tres años. La voz era un bajo de cinco cuerdas, y un tránsito amplio por los cuerpos, había sabido de otra forma los enigmas de mi nombre. Mi deseo.

Ella; una cadencia atravesada por su gesto.
Y de pronto su nombre,
su nombre que tiene el nombre que me gusta.
Atractiva…muy atractiva…
Hay muchas con ese nombre
sus cuerpos son fragmentos
de la composición musical del mío

El peso de ese nombre dice
Habla de estar sola de género…
Sola de la imposición del otro
Esa que persigue
y escribe el nombre de una,
el nombre propio.



Vengo de un lugar donde el cáncer, la mierda y la mugre, se han colado en mi
nombre,
y el pálpito de la sangre, el sexo y la música se toma mi carne para bailar su
canción.
Vengo del sueño de Chile.
Vengo del lugar de la vergüenza.


Hacer lo que da vergüenza:

Decepciono a la ley de los patriarcas
(El nombre
no acompaña al presente)
Te traiciono padre
No quiero tu nombre

Desafiliada

Soy una incógnita:

Voy rápido
y puedo moverme como quiera

No hay nombre
(Aún cuando es)
El nombre se diluye
en infinitamente lo otro

mi nombre ya no es el mío
mi nombre ya no es mío
se ha descocido de mi cuerpo

Me rebelo a los padres de la patria
me libero de ser su vergüenza
lo inconsciente de Chile


La Curá de Espanto
El padre es un sueño
Yo… soy lo real

2 comentarios:

Juanquera dijo...

Me gusto mucho esta frase: "sus cuerpos son fragmentos
de la composición musical del mío". Me da la sensacion de fluidez y devenir con el "otro". Saludos! y pasa por mi blog. Pablo K.

Anónimo dijo...

Felicitaciones, excelentes temas y excelente blog :-)